

Ángela Delgado Livianos
Hablar de lo que realmente significa el mundo de la ilustración para mí, no es realmente el acto más sencillo del mundo. Desde que tengo uso de conciencia imágenes y palabras siempre han ido juntas de la mano, pues si las historias venían sin ilustraciones, mi mente ya se encargaba de dar forma, cara y paisaje a lo que estaba ocurriendo, y si las imágenes no tenían palabras, el texto también se creaba por sí mismo dentro de mi mente. Por eso mismo, mi mundo tanto interno como externo, se ha ido formando, se forma y formará en base a esta mágica retroalimentación.
No solamente ilustro, sino que desde siempre me ha gustado escribir y crear mis propias historias, y creo que ese es uno de los motivos por los que decidí formarme en el mundo de la ilustración. Siempre intenté acompañar todas y cada una de estas historias en cuadernos repletos de pequeños dibujos, y esbozos, porque quería poner imagen a mis propios mundos. Podría decir que hoy en día no soy muy diferente a esa niña, pues sigo escribiendo y sigo poniendo imagen a mis textos, aunque estos solamente estén redactados en mi mente, y no por mi puño y letra.
Me formé en Bellas Artes en la Universidad de Salamanca, (después de meditar mucho que es lo que realmente me apasionaba), y una vez finalizada la carrera me vine a Barcelona a estudiar un Máster en Ilustración en la escuela de diseño BAU. Actualmente estoy finalizando un Máster en Educación Interdisciplinaria de las Artes en la Universidad de Barcelona. Porque a raíz de varios proyectos me di cuenta de que enseñar y ayudar a gente que estuvo en el mismo punto vital que yo me gusta, y lo que ha hecho por otra parte, darme cuenta de que también es una bonita manera de compartir historias y aprender acerca de las inquietudes y mundos internos de las personas. Lo cual considero muy enriquecedor.
Tengo mucho cariño a todas estas partes y motivaciones, porque gracias a ellas he podido ir construyéndome como persona e ir forjando mi personalidad. Al igual que el hecho de escribir, leer y dibujar, que han sido y siempre serán mi vía de escape y salvación. Ya que, en ciertos puntos de mi vida, fueron el faro donde refugiarme, y saber que puedo compartir esta pasión con más gente ¡hace que todo lo demás merezca la pena!












